La cantidad exacta de agua que se coloque en una bonga definitivamente hará la diferencia y por esta razón es fundamental tener esta información, para sacar el mejor provecho posible.

Pero, lo primero que hay que tener en cuenta es que las bongas vienen en diferentes formas y tamaños. De manera que la cantidad de agua variará según el tamaño y el diseño de la misma, por lo que no hay una única respuesta a esta pregunta.

Sin embargo, como regla general se maneja que la bonga tenga suficiente agua para filtrar y enfriar adecuadamente el humo que se inhala. Y para que esto ocurra, hay que asegurarse de que el tubo descendente esté completamente sumergido en el líquido. Esto asegurará que el humo tenga que filtrarse a través del agua antes de ser inhalado, logrando un sabor suave y fresco.

Mucha agua o muy poca agua

Si hay demasiada agua esto puede afectar negativamente el sabor del humo y la calidad de las caladas (fumadas). Una bonga llena en exceso impedirá una experiencia agradable, pues hará que sea demasiado difícil que el humo se filtre con éxito.

Por otra parte, si hay muy poca agua simplemente la bonga no puede cumplir con su función correctamente. Con muy poca agua, el humo no tendrá la posibilidad de filtrarse y enfriarse, lo que resultará en golpes calientes y fuertes.

En otras palabras, muy poca agua anula por completo el propósito de fumar con una bonga. Si el agua no burbujea o los golpes se sienten demasiado ásperos o calientes, entonces se sabe que es momento de colocar más agua.

Entonces, ¿cuánta agua es recomendable?

Hay que recalcar que en una bonga debidamente llena, el humo se filtra y burbujea a través del agua y luego permanece en el cuerpo de la bonga para que sea inhalado.

El agua actúa como filtro y aireador. Básicamente, el agua está filtrando muchas de las cosas dañinas que conlleva fumar. Asimismo, cumple la función de estar aireando el humo y enfriándolo en su camino hacia los pulmones.

Dicho esto, el nivel de agua es importante porque si tiene demasiada agua, será más difícil fumar. Cuanta más agua haya, más duro tendrán que trabajar los pulmones para sacar el humo.

Tomando en cuenta que cada bonga es completamente diferente a la hora de llenarla de agua, quizá las medidas puedan variar. Sin embargo, hay una cosa que permanece constante y es que cuando se llena hay que procurar que la parte inferior del tubo descendente esté tocando el agua. La idea es que la parte inferior del tallo descendente esté aproximadamente a media pulgada en el agua.

Recomendaciones que funcionan

Los expertos en la materia recomiendan empezar con media taza de agua y evaluar la actividad de la bonga. Si se inhala líquido, entonces esto significa que es demasiado y que una mejor idea es probar con un tercio de taza y volver a evaluar.

Es importante recordar cambiar el agua con frecuencia. Cambiarla todos los días si el uso es diario, además de limpiar la bonga una vez a la semana como mínimo.

Tener el nivel correcto de agua en la bonga definitivamente puede marcar una gran diferencia en la calidad del humo. Cuando tenga el nivel adecuado de agua, los golpes serán fríos y se podrá fumar con poco esfuerzo.

El agua de una bonga filtra el humo y reduce las toxinas. Esta es una de las partes más importantes de tener el nivel adecuado de agua. También para evitar entrar en contacto con líquido sucio.

También se podrá fumar cómodamente en lugar de toser debido al humo que quema los pulmones. El propósito de usar una bonga es básicamente enfriar el humo y mejorar toda la experiencia y no tener el nivel adecuado de agua combate ese propósito.